-

  • 0
A nadie puedes obligar 
a que te quiera;
tampoco a que te olvide, 
aunque te marches. 

Una vez que se habita un corazón 
siempre quedarán huellas imborrables.

Algunas son cicatrices, 
otras se convertirán 
en el mejor recuerdo de tu vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario