Él es quietud, árbol atado al suelo.
Ella es movimiento, ave rebelde y hermosa.
Juntos fueron el más tierno y breve de los instantes.
Pequeña habitación para dos, donde el amor no cupo.
En algunos árboles el ave descansa y se va, así, sin hacer nido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario