Y en ese momento te dije adiós, pero no sólo a ti, sino a todos esos momentos que vislumbre en mi mente, todos esos sueños junto a ti, a toda mi felicidad... y así las lágrimas no paraban, sentía como cada latido se iba haciendo más lento...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario