Y poco a poco, esa dulce y alegre chica, se iba alejando.
Se iba convirtiendo en sombra, en polvo.
Poco a poco, la oscuridad entraba aún más en ella.
Y ya nada parece tener ganas de pararlo.
- Calypso
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario