Fifty shades of Grey

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Ya en el oscuro y frío cemento del parking, bajo su débil luz de fluorescente, me
apoyo en la pared y me cubro la cara con las manos.
¿En qué estaba pensando?
No puedo evitar que se me llenen los ojos de lágrimas.
¿Por qué lloro?
Me dejo caer al suelo, enfadada conmigo misma por esta absurda reacción.
Levanto las rodillas y las rodeo con los brazos.
Quiero hacerme lo más pequeña posible.
Quizá este disparatado dolor sea menor cuanto más pequeña me haga. 
Apoyo la cabeza en las rodillas y dejo que las irracionales lágrimas fluyan sin freno.
Estoy llorando la pérdida de algo que nunca he tenido.
Qué ridículo.
Lamentando la pérdida de algo que nunca ha existido… mis esperanzas frustradas, mis sueños frustrados y mis expectativas destrozadas.

[Fragmento]

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