El amor te deja raspado, abierto, sangrando.
Y por
la primera vez te das cuenta que para algunas heridas no hay curita, ni
besitos, ni sana sana que te puede hacer sentir mejor.
¿Entonces qué
hacemos?
Lo único que queda, amar más.
- Margarita Lugo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario