Y, de repente, ya te había olvidado.
Ya no recordaba tu aroma.
Ya no recordaba tus besos.
Ya no recordaba el sonido de tu voz.
Ya no me dolías.
Ya no me desvelabas.
Ya no me atormentabas.
Ya eras pasado;
ya te había olvidado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario