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Hubo un tiempo en el que todo me iba mal.
Pero un dia el dolor se esfumó y todo quedó frío y gris.  
Pensé que era mi final, que de aquel laberinto no podía escapar.
Hoy sonrío recordando la lección que la vida con su paciencia me enseñó.
Nada hay bajo el sol que no tenga solución, nunca una noche venció a un amanecer.



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